Aprender a decir que no sin hacer daño

Publicado en por Bego

Decir que no es más complicado que asentir. A veces implica una confrontación, precisamente lo que la mayoría tratamos de evitar, pero reducirla en la medida de lo posible y seguir nuestro propio camino es posible si sabemos cómo hacerlo. Por ello, te damos algunas claves para que sea más fácil decir que no y lo hagas siempre que lo necesites.

Siguiendo unas pequeñas reglas, podemos aprender a negarnos ante diferentes situaciones evitando las confrontaciones y también el hacer daño a otras personas. De esta manera, conseguiremos seguir nuestro propio camino sin que afecte a nuestras relaciones personales y sociales.

  • Claridad y amabilidad: es mejor ser claro y directo pero con amabilidad. Muchas razones y largas explicaciones pueden sonar a una disculpa.
  • Rotundidad: si tienes claro que te vas a negar ante algo, es mejor decirlo en ese momento y no dejar la respuesta en el aire para no dar pie a que la otra persona insista.
  • Educación y relajación: habla de forma relajada, aunque la otra persona se ofenda por tu negación. Si tú también hablas de forma inadecuada, pierdes tus razonamientos.
  • El mejor momento: un momento en el que se pueda hablar con calma y sin interrupciones para poder dialogar sobre el tema si es necesario.
  • Palabras y hechos: no sólo basta con decir que no, hay veces que las otras personas no reaccionan a nuestras negativas. En este caso, lo mejor es actuar. ¿Te molesta tener que recoger las cosas de tu pareja o compañera de piso? La próxima vez, no lo recojas.

Y para terminar, una forma más romántica de decir que no, por Mario Benedetti.

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Etiquetado en Psicología

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